Mirá la ciudad, la lluvia cae sobre la ciudad. Pensá en algo que tenga un poco que ver ¿con qué?, a ver si me seguís queriendo. ¿Qué me ves? Estoy llorando solo otra vez. El sol se va, como cuando dijiste que todavía sentías algo que te hacía dudar. ¿Qué más? Estás tan confundida, no te puedo hablar… Seguís queriendo hacerme cambiar. No tengo ganas de cambiar!
Mateo de la luna



